La comunicación es la clave

Holland
Imagen de http://corporate.studygroup.com/higher-education/netherlands

Cuando llegué a Holanda, mi nivel de inglés a nivel de conversación era pésimo, pero gracias a que tenía bastante experiencia como programador no me resultó difícil el encontrar trabajo.

Encontré trabajo en una startup, que consiste en una aplicación para dar y recibir feedback y orientada al mundo corporativo. La aplicación consistía en una aplicación web y web móvil, y una aplicación para el iPhone.
Habían contratado una empresa externa para que les hiciera una primera versión de la aplicación, y ahora me tocaba el mejorar esa primera versión.
Fui el primero al que habían contratado, por lo que trabajaba solo con la persona con la que había hecho la entrevista, y que resultó ser el dueño de la startup.
Esta persona no estaba contenta con el resultado final de esa primera versión del producto porque la empresa contratada no le mantuvo al día de como iba la aplicación y se había dado cuenta que estar involucrado en el desarrollo le ayudaría a tener el producto que deseaba.
Los primeros meses los pasé principalmente hablando con el dueño sobre cuál era su idea de como debía de ser la aplicación. Como he comentado, mi nivel de ingles era pésimo, por lo que el tenía que esforzarse en entender y en hacer que le entendieran. Además que cada dos por tres tanto yo como el teníamos que confirmar que lo que habíamos entendido era lo correcto. Esto incluso hubiera sido más difícil si no hubiéramos tenido una pizarra (whiteboard) para reflejar nuestras ideas.
En estas conversación, que duraban horas, me hablaba de como era el producto y de como quería que fuese, pero también de muchas otras cosas. Entre ellas, me hablaba de a quien iba dirigido, como pensaba que podía venderlo y las características principales que lo diferenciaban de la competencia.
Después de unas primeras semanas, que las dedicábamos la mayor parte del tiempo a hablar, el tenía que marcharse frecuentemente a ver clientes y posibles clientes. En ese tiempo, pasó algo que no me había pasado antes y que pareció algo casi mágico.
Mientras estaba desarrollando la nueva versión, si me encontraba con algún tipo de decisión que tenía que tomar y que afectaba al modelo de negocio, no tenía ni las más mínima duda de cual era el camino que debía tomar. No tenía dudas, no porque habíamos hablado hasta el más mínimo detalle del producto, sino que gracias a las conversaciones que habíamos tenido podía estar seguro de cuál sería el camino que el tomaría.
Además, se me empezaron a ocurrir ideas de posibles nuevas funcionalidades que costaban poco tiempo en programarse y que creían que estaban alineadas con el producto deseado.
El tiempo pasó y esas largas conversación ya no sucedían tan frecuentemente como al principio. Además que mi nivel de inglés mejoró, por lo que no era necesario el dedicarle tanto tiempo a transmitir la información. Así, también esos momentos “mágicos” dejaron de suceder.

Conclusión

No voy a añadir ninguna conclusión, ya que creo que en este caso cada uno tiene que sacar sus propias conclusiones. Solo comentar que el manifiesto agile me pareció mas cercano a partir de ese tiempo.