El río

 

La vida es tiempo. Tiempo que pasa y que hace que todo cambie pero que a la vez hace que siga todo igual porque para lo que para nosotros es una eternidad, para la vida es un instante.

La vida es un río. Un río que están movimiendose en todo momento y que a veces está calmado, a veces triste, a veces alegre, a veces rápido, a veces lento, a veces es todo y a veces es nada.

Un río que no tiene reglas, que no tiene límites, ni patrones ya que varía según Su antojo. Aún así sigue siendo siempre diferente, y sigue siendo siempre el mismo ya que somos parte del río. Nuestro presente, pasado y futuro pertenecen a El.

La gente que vive en este río son los que ponen las reglas, los limites, y dicen lo que está bien o mal. Intentan poner límites porque así se sienten más seguros y porque así se sienten en control. Somos nosotros, los hombres, los que convertimos un río infinito y lleno de sentimientos y de ilusiones en algo previsible y aburrido. En algo que odiar.

La vida visto desde nuestros ojos puede ser algo horrible pero no tiene porqué ser así porque el río de la vida no tiene límites. No tiene reglas. Es libertad.